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Versículos De La Biblia Brújula

“Establécete señales, ponte majanos altos, nota atentamente la calzada; vuélvete por el camino por donde fuiste, virgen de Israel, vuelve a estas tus ciudades”

— Jeremías 31:21

“Entonces tus oídos oirán a tus espaldas palabra que diga: Este es el camino, andad por él; y no echéis a la mano derecha, ni tampoco torzáis a la mano izquierda”

— Isaías 30:21

“Conozco, oh Jehová, que el hombre no es señor de su camino, ni del hombre que camina es el ordenar sus pasos”

— Jeremías 10:23

“La integridad de los rectos los encaminaráPero destruirá a los pecadores la perversidad de ellos”

— Proverbios 11:3

“El corazón del hombre piensa su caminoMas Jehová endereza sus pasos”

— Proverbios 16:9

“Porque este Dios es Dios nuestro eternamente y para siempreÉl nos guiará aun más allá de la muerte”

— Salmos 48:14

“En aquel día vosotros conoceréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí, y yo en vosotros”

— Juan 14:20

“Lavaré en inocencia mis manosY así andaré alrededor de tu altar, oh Jehová”

— Salmos 26:6

“Lámpara es a mis pies tu palabraY lumbrera a mi camino”

— Salmos 119:105

“Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andarSobre ti fijaré mis ojos”

— Salmos 32:8

“Porque él mira hasta los fines de la tierraY ve cuanto hay bajo los cielos”

— Job 28:24

“Y todos tuvieron miedo, y glorificaban a Dios, diciendo: Un gran profeta se ha levantado entre nosotros; y: Dios ha visitado a su pueblo”

— Lucas 7:16

“Jesús mismo al comenzar su ministerio era como de treinta años, hijo, según se creía, de José, hijo de Elí”

— Lucas 3:23

“Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra”

— Mateo 28:18

“Y después del pacto con él, engañará y subirá, y saldrá vencedor con poca gente”

— Daniel 11:23

“No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí”

— Juan 14:1

“Salí del Padre, y he venido al mundo; otra vez dejo el mundo, y voy al Padre”

— Juan 16:28

“Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre”

— Juan 10:29

“En aquella misma hora Jesús se regocijó en el Espíritu, y dijo: Yo te alabo, oh Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y entendidos, y las has revelado a los niños. Sí, Padre, porque así te agradó”

— Lucas 10:21

“Jesús entonces, enseñando en el templo, alzó la voz y dijo: A mí me conocéis, y sabéis de dónde soy; y no he venido de mí mismo, pero el que me envió es verdadero, a quien vosotros no conocéis”

— Juan 7:28

“Y él se apartó de ellos a distancia como de un tiro de piedra; y puesto de rodillas oró”

— Lucas 22:41

“Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú”

— Mateo 26:39

“Entonces Jesús, clamando a gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Y habiendo dicho esto, expiró”

— Lucas 23:46

“El Espíritu del Señor está sobre míPor cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobresMe ha enviado a sanar a los quebrantados de corazónA pregonar libertad a los cautivosY vista a los ciegosA poner en libertad a los oprimidos”

— Lucas 4:18

“Irán con lloro, mas con misericordia los haré volver, y los haré andar junto a arroyos de aguas, por camino derecho en el cual no tropezarán; porque soy a Israel por padre, y Efraín es mi primogénito”

— Jeremías 31:9

“Después de la deportación a Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, y Salatiel a Zorobabel”

— Mateo 1:12

“y les dijo: Cualquiera que reciba a este niño en mi nombre, a mí me recibe; y cualquiera que me recibe a mí, recibe al que me envió; porque el que es más pequeño entre todos vosotros, ese es el más grande”

— Lucas 9:48

“Y tomó Jesús aquellos panes, y habiendo dado gracias, los repartió entre los discípulos, y los discípulos entre los que estaban recostados; asimismo de los peces, cuanto querían”

— Juan 6:11

“Yo les he dado tu palabra; y el mundo los aborreció, porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo”

— Juan 17:14

“Mientras él les decía estas cosas, vino un hombre principal y se postró ante él, diciendo: Mi hija acaba de morir; mas ven y pon tu mano sobre ella, y vivirá”

— Mateo 9:18

“Entonces le fueron presentados unos niños, para que pusiese las manos sobre ellos, y orase; y los discípulos les reprendieron”

— Mateo 19:13

“Cerca de la hora novena, Jesús clamó a gran voz, diciendo: Elí, Elí, ¿lama sabactani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?”

— Mateo 27:46

“Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me diste; porque tuyos son”

— Juan 17:9

“Respondió entonces Jesús, y les dijo: De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente”

— Juan 5:19

“Pero yo le conozco, porque de él procedo, y él me envió”

— Juan 7:29

“Jesús entonces les dijo: Si vuestro padre fuese Dios, ciertamente me amaríais; porque yo de Dios he salido, y he venido; pues no he venido de mí mismo, sino que él me envió”

— Juan 8:42

“El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió”

— Juan 14:24

“Jesús les respondió y dijo: Mi doctrina no es mía, sino de aquel que me envió”

— Juan 7:16

“y Jacob engendró a José, marido de María, de la cual nació Jesús, llamado el Cristo”

— Mateo 1:16

“Porque yo no he hablado por mi propia cuenta; el Padre que me envió, él me dio mandamiento de lo que he de decir, y de lo que he de hablar”

— Juan 12:49

“Pero de aquel día y de la hora nadie sabe, ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre”

— Marcos 13:32

“Y arrojando las piezas de plata en el templo, salió, y fue y se ahorcó”

— Mateo 27:5

“Les dijo, pues, Jesús: Cuando hayáis levantado al Hijo del Hombre, entonces conoceréis que yo soy, y que nada hago por mí mismo, sino que según me enseñó el Padre, así hablo”

— Juan 8:28

“Y el Señor, después que les habló, fue recibido arriba en el cielo, y se sentó a la diestra de Dios”

— Marcos 16:19

“Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre”

— Juan 14:16

“Y después que los hubo despedido, se fue al monte a orar”

— Marcos 6:46

“Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino solo mi Padre”

— Mateo 24:36

“Despedida la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo”

— Mateo 14:23

“Aconteció que cuando todo el pueblo se bautizaba, también Jesús fue bautizado; y orando, el cielo se abrió”

— Lucas 3:21

“Así, no es la voluntad de vuestro Padre que está en los cielos, que se pierda uno de estos pequeños”

— Mateo 18:14

“y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón”

— Jeremías 29:13

“En aquellos días él fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios”

— Lucas 6:12

“Aconteció como ocho días después de estas palabras, que tomó a Pedro, a Juan y a Jacobo, y subió al monte a orar”

— Lucas 9:28

“Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio”

— Mateo 12:36

“Pero desde ahora el Hijo del Hombre se sentará a la diestra del poder de Dios”

— Lucas 22:69

“Habéis oído que yo os he dicho: Voy, y vengo a vosotros. Si me amarais, os habríais regocijado, porque he dicho que voy al Padre; porque el Padre mayor es que yo”

— Juan 14:28

“Y ya no estoy en el mundo; mas estos están en el mundo, y yo voy a ti. Padre santo, a los que me has dado, guárdalos en tu nombre, para que sean uno, así como nosotros”

— Juan 17:11

“Porque el Padre ama al Hijo, y le muestra todas las cosas que él hace; y mayores obras que estas le mostrará, de modo que vosotros os maravilléis”

— Juan 5:20

“A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer”

— Juan 1:18

“Mas él se apartaba a lugares desiertos, y oraba”

— Lucas 5:16

“El que a vosotros oye, a mí me oye; y el que a vosotros desecha, a mí me desecha; y el que me desecha a mí, desecha al que me envió”

— Lucas 10:16

“Y les he dado a conocer tu nombre, y lo daré a conocer aún, para que el amor con que me has amado, esté en ellos, y yo en ellos”

— Juan 17:26

“hijo de Joana, hijo de Resa, hijo de Zorobabel, hijo de Salatiel, hijo de Neri”

— Lucas 3:27

“Sin embargo, es necesario que hoy y mañana y pasado mañana siga mi camino; porque no es posible que un profeta muera fuera de Jerusalén”

— Lucas 13:33

“Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios”

— Juan 1:12

“Y el gallo cantó la segunda vez. Entonces Pedro se acordó de las palabras que Jesús le había dicho: Antes que el gallo cante dos veces, me negarás tres veces. Y pensando en esto, lloraba”

— Marcos 14:72

“Porque yo Jehová no cambio; por esto, hijos de Jacob, no habéis sido consumidos”

— Malaquías 3:6

“Si yo doy testimonio acerca de mí mismo, mi testimonio no es verdadero”

— Juan 5:31

“No puedo yo hacer nada por mí mismo; según oigo, así juzgo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió, la del Padre”

— Juan 5:30

“Mas para que el mundo conozca que amo al Padre, y como el Padre me mandó, así hago. Levantaos, vamos de aquí”

— Juan 14:31

“Estas cosas habló Jesús, y levantando los ojos al cielo, dijo: Padre, la hora ha llegado; glorifica a tu Hijo, para que también tu Hijo te glorifique a ti”

— Juan 17:1

“Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba”

— Marcos 1:35

“Este, pues, con el salario de su iniquidad adquirió un campo, y cayendo de cabeza, se reventó por la mitad, y todas sus entrañas se derramaron”

— Hechos 1:18

“Respondió Jesús y les dijo: Aunque yo doy testimonio acerca de mí mismo, mi testimonio es verdadero, porque sé de dónde he venido y a dónde voy; pero vosotros no sabéis de dónde vengo, ni a dónde voy”

— Juan 8:14

“porque no hay acepción de personas para con Dios”

— Romanos 2:11

“Pero ahora voy al que me envió; y ninguno de vosotros me pregunta: ¿A dónde vas?”

— Juan 16:5

“Le dijo la mujer: Señor, me parece que tú eres profeta”

— Juan 4:19

“Varones israelitas, oíd estas palabras: Jesús nazareno, varón aprobado por Dios entre vosotros con las maravillas, prodigios y señales que Dios hizo entre vosotros por medio de él, como vosotros mismos sabéis”

— Hechos 2:22

“Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo”

— 1 Juan 2:2

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”

— Juan 3:16

“Jesús le dijo: No me toques, porque aún no he subido a mi Padre; mas ve a mis hermanos, y diles: Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios”

— Juan 20:17

“Aconteció que mientras Jesús oraba aparte, estaban con él los discípulos; y les preguntó, diciendo: ¿Quién dice la gente que soy yo?”

— Lucas 9:18

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